Entre mayo y junio del 2025 se encuestó a más de 60 personas para conocer los motivos por los que salen de sus hogares, identificando patrones de movilidad, uso del espacio público y percepción de seguridad. Los resultados también revelaron una importante disposición de la comunidad a participar en acciones de mejora.
Este análisis es una herramienta
útil para orientar políticas locales, programas vecinales y estrategias de
seguridad urbana centradas en la habitabilidad del barrio. Queda disponible
para ser aplicado en proyectos de desarrollo comunitario, planes de trabajo,
postulaciones a fondos y propuestas institucionales.
Invito a las y los dirigentes a
utilizar esta información como base para impulsar iniciativas participativas
que fortalezcan el tejido social y recuperen nuestras calles como espacios de
vida y encuentro.
1. Análisis de motivos por los cuales las personas salen regularmente de su hogar
Los principales resultados
muestran una variedad de motivos divididos en:
- Hacer compras (22%): Es el motivo más
recurrente, reflejando la importancia del comercio local en la rutina
diaria.
- Asistir a actividades educativas (18%):
Incluye clases, talleres, cursos y el acompañamiento de niños/as al
colegio.
- Ir a trabajar (16%): Representa una parte
considerable de los desplazamientos.
- Temas de salud (11%): Comprende consultas
médicas, exámenes, tratamientos o farmacia.
- Realizar trámites o pagos (7%).
- Pasear y disfrutar del espacio público (8%):
Actividad ligada al esparcimiento en plazas y parques.
- Cuidado del entorno inmediato (9%): Incluye
barrer, cortar el pasto y mantener el frontis del hogar.
- Participación en actividades comunitarias:
- Culturales (3%)
- Medioambientales (5%)
- Ejercicio o deporte (1%)
1.2 Clasificación general: Tránsito vs Permanencia
Para un análisis más estructural,
los motivos fueron agrupados en dos categorías:
- Tránsito (74%): Actividades que implican
desplazamiento hacia otros puntos, como trabajo, salud, compras, educación
o trámites.
- Permanencia (26%): Actividades que promueven el uso del espacio público o la participación comunitaria dentro del mismo barrio.
1.3 Síntesis del análisis
- La mayor parte de la población utiliza el espacio
urbano como lugar de paso, más que de encuentro.
- Las actividades asociadas a la permanencia en el
barrio están presentes, pero con menor fuerza.
- Esto sugiere un potencial para fortalecer la
vida comunitaria a través de actividades culturales, deportivas y
medioambientales.
- Se recomienda mejorar la infraestructura de espacios públicos y fomentar programas comunitarios que inviten a quedarse en el entorno barrial, generando mayor apropiación y seguridad.
2. Cuál es el uso que encontramos en las calles de nuestros barrios
Este gráfico detalla cómo las
personas encuestadas utilizan las calles de su barrio. Los usos se distribuyen
en categorías que abarcan desde lo recreativo y comunitario hasta lo
problemático o negativo.
Los principales resultados
muestran una variedad de usos de nuestro entorno:
- Uso negativo más frecuente:
- "Como lugar inseguro por presencia de delincuencia" es la categoría más alta con 15% de las respuestas. Esto evidencia que una proporción significativa percibe las calles como lugares peligrosos, especialmente por delitos como robos o tráfico de drogas.
- Otros usos negativos o por carencia:
- "Solo como lugar de tránsito" (14%)
y "Lugar inseguro por falta de iluminación" (12%)
también reflejan desuso o condiciones inseguras.
- Usos positivos o comunitarios:
- "Lugar de encuentro con vecinos/as y
amistades" (10%), seguido por actividades como pasear, descansar
o caminar, aunque cada una con menor porcentaje (entre 6% y 8%).
- Actividades culturales, deportivas,
medioambientales y para adultos mayores tienen porcentajes muy bajos
(entre 1% y 4%), lo que sugiere una baja apropiación activa y positiva
del espacio público.
- Muy bajo uso por parte de niños (2%), lo cual es crítico: las calles no están funcionando como espacios seguros ni atractivos para la infancia.
2.1 Percepción general de seguridad en el barrio
63% de los encuestados
perciben las calles como inseguras.
Solo 37% las perciben como seguras.
Implicancias
Este dato respalda y complementa
los resultados del gráfico anterior:
- La alta percepción de inseguridad tiene
correlato directo con el uso de las calles como lugar inseguro por
delincuencia (15%) y falta de iluminación (12%).
- Esto repercute directamente en la reducción de actividades sociales, recreativas y culturales, afectando la vida comunitaria y la cohesión vecinal.
2.2 Síntesis del análisis
- Las calles del barrio parecen estar dominadas por
la percepción de inseguridad y un uso limitado a la circulación
(tránsito). Hay escasa apropiación para fines comunitarios, recreativos o
intergeneracionales.
- Problema central: La inseguridad
percibida y real, ya sea por delincuencia o condiciones urbanas
deficientes (como la iluminación), limita la vida comunitaria en el
espacio público.
- Consecuencia: El espacio público se usa poco o nada para actividades que fortalecen el tejido social, como juegos infantiles, encuentros vecinales, actividades culturales o medioambientales.
3. Si tuviera la oportunidad de cambiar el escenario actual del barrio
Este gráfico muestra los intereses
y disposición de los vecinos para involucrarse en acciones que mejoren el
barrio. Refleja el potencial participativo de la comunidad si se generan
oportunidades adecuadas.
3.1 Los principales resultados muestran oportunidades de participación
Mayor disposición a
participar:
- Participar en jornadas de limpieza y
recuperación de espacios públicos (16%)
- Es la actividad con más interés, lo que
indica una alta sensibilidad vecinal por el entorno físico y un
deseo de embellecer y cuidar los espacios comunes como plazas, veredas y
áreas verdes.
Alta voluntad en seguridad y
actividades comunitarias (13% c/u):
- Ayudar en iniciativas de seguridad comunitaria (como
organización de turnos, alarmas, iluminación)
- Refuerza la preocupación por la inseguridad
percibida en el barrio (como vimos en gráficos anteriores).
- Organizar actividades deportivas, recreativas o
culturales
- Muestra un deseo de recuperar la calle como
espacio vivo, de encuentro y disfrute colectivo.
Otras áreas destacadas
(10%–12%):
- Reciclaje y cuidado del medioambiente (12%)
- Gestión de proyectos de infraestructura urbana
(10%)
- Los vecinos no solo están dispuestos a ayudar en
lo básico, sino también en aspectos más estratégicos y estructurales
del entorno.
Disposición media (6%–9%):
- Pintura de murales e intervenciones artísticas
(8%)
- Apoyo a personas mayores o vulnerables (9%)
- Creación y mantención de jardines o huertos (8%)3.2
Síntesis del análisis
- Existe una alta disposición a participar en
acciones prácticas, visibles y de beneficio directo, como la limpieza,
la seguridad, y la organización de actividades recreativas.
- Se observa también interés en acciones de
mediano plazo, como reciclaje o proyectos de infraestructura.
- Las instancias más estructuradas o institucionales
(asambleas) o las de tipo más simbólico o artístico tienen menor interés,
pero siguen siendo relevantes.
4. Conclusión General
Los datos recopilados revelan una
comunidad que utiliza mayoritariamente las calles como espacios de tránsito,
con una percepción dominante de inseguridad (63%). Las calles no están
siendo aprovechadas como espacios de encuentro, juego, cultura o permanencia,
lo que limita profundamente la vida comunitaria y el sentido de pertenencia.
Sin embargo, los datos también
muestran que existe una clara disposición vecinal a involucrarse activamente
en la transformación del barrio. Los intereses se centran en acciones concretas
y prácticas: limpieza de espacios públicos, mejoras en seguridad comunitaria y
organización de actividades recreativas.
- La comunidad tiene voluntad de actuar,
especialmente si se trata de intervenciones concretas que mejoren su
calidad de vida.
- Esta información puede usarse para:
- Diseñar planes de acción participativa
realistas, priorizando actividades de limpieza, seguridad y
recreación.
- Crear comités o grupos de trabajo temáticos
(limpieza, seguridad, cultura).
- Solicitar recursos públicos o privados
mostrando la disposición activa de la comunidad.
Esto abre una gran oportunidad
para fortalecer el tejido social, mejorar el entorno urbano y recuperar el
valor del espacio público como lugar de convivencia.
Por: Omar Fuentes Lillo.
Presidente Junta de Vecinos Comunidad Eduardo Canales.