Más de treinta hogares de la comunidad se reunieron en la Plaza Campanario para compartir una tarde llena de alegría, energía y bienestar. La jornada estuvo marcada por la entrega de deliciosas mandarinas, símbolo de salud y vitalidad, que llenaron de color y sonrisas el corazón del barrio.
La actividad —realizada gracias al apoyo de la Ilustre Municipalidad de Conchalí— permitió fortalecer los lazos entre vecinas y vecinos, promoviendo la vida saludable y el sentido de comunidad que caracteriza al sector.
“Fue un encuentro de risas, amistad y presencia comunitaria; una verdadera inyección de energía y vitamina para nuestras familias”, destacaron desde la organización vecinal.
Desde la Junta de Vecinos Comunidad Eduardo Canales, se extendió un especial agradecimiento a la Municipalidad por esta iniciativa y se invitó a todas las familias a seguir participando en actividades que fomenten el bienestar, la salud y la unión barrial.